Una cuerda (soga) corresponde a un conjunto de hilos o hebras retorcidas, de fibras naturales o sintéticas, con cierto largo, diámetro y resistencia; son utilizadas para suspender, levantar, arrastrar, cargar, asegurar, ascender y descender. Son empleadas por las personas para diversas actividades o fines; en montañismo, alpinismo, senderismo, campismo, pionerismo, espeleología, entre otras actividades, se usan constantemente y, por ende, existen ciertos requerimientos para su manipulación (RAE, 2001). La mayoría de las cuerdas posee una estructura similar; sin embargo, presentan diferencias en cuanto a los materiales de composición, los grosores y la elasticidad. Estas características se detallan a continuación:
Clasificación de los tipos de cuerdas
Las cuerdas se clasifican según su material (natural o sintético), elasticidad (estática, dinámica y semidinámica) y grosor (determinado por el tipo de actividad):
1. Clasificación según material
Estas se clasifican, a su vez, en cuerdas de tipo natural (cáñamo, cabuya, henequén manila, algodón y sisal, entre otras) y cuerdas de tipo sintético (nailon, poliéster, dracón, polipropileno, kevlar, polietileno y perlón, entre otras). De seguido, el detalle:
a) Cuerda natural
Se refiere al tipo de cuerda que utiliza fibras, hilos o hebras de carácter natural. Los materiales usados para su confección corresponden al cáñamo, la cabuya, el henequén (heneken), la manila, el algodón y el sisal. La fibra del henequén posee buena fuerza de tensión, así como gran resistencia a la abrasión y los agentes atmosféricos; la desventaja es su peso, especialmente cuando se moja; es poco elástica y se pudre fácilmente. Por su parte, la manila es una fibra fuerte y dura que proviene de los tallos de las hojas del tronco del abacá, que se cultiva comúnmente en Manila, Filipinas. Presenta gran resistencia natural al viento, la lluvia y el sol.

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